

Requena: Las cuevas de la Villa
Requena es uno de esos pueblos a los que nos gusta ir a menudo (conocido porque Pablo Motos de El Hormiguero es de allí). Tiene algo especial que te hace volver, y aunque ya estuvimos allí a primeros de año, esta última visita del Sábado ha sido una auténtica sorpresa.
A veces pensamos que conocemos los sitios por haber paseado por sus calles, pero la realidad es que siempre queda un rincón por descubrir.
Esta vez, el objetivo estaba claro: las famosas Cuevas de la Villa. Nos ha dejado alucinados. No te esperas que bajo el suelo que pisas haya semejante entramado histórico tan bien conservado.
Empezamos el día, disfrutando del ambiente de Sábado y paseando por la Avenida del Arrabal, en el centro de Requena. Al ser Sábado, nos encontramos con el mercadillo semanal; es la ruta típica y casi obligatoria para ir entrando en calor y adentrarte al pueblo antes de empezar la subida hacia el casco antiguo.
Fuimos callejeando por las zonas más céntricas, disfrutando de ese aire de pueblo tan característico que tanto nos gusta, subiendo hasta llegar a la entrada de las cuevas, en plena Plaza de la Villa.
La sensación al llegar allí es de estar a punto de entrar en un túnel del tiempo.
Si vas a Requena y no bajas a conocer este laberinto, te estás perdiendo, literalmente, la mitad de la historia y del encanto de este sitio. Es como si existiera otra ciudad distinta viviendo ahí abajo, silenciosa, y que va mucho más allá de lo que se ve a simple vista en la superficie.


Historia viva bajo el suelo: un viaje de siglos
Lo primero que te impresiona es saber que estas cuevas se excavaron en plena época musulmana, allá por los siglos XII y XIII. No es solo un agujero en la tierra, es un trabajo de ingeniería brutal perforando la roca caliza del subsuelo. Lo que más nos llamó la atención es cómo han ido cambiando de uso según lo que necesitaba la gente en cada época.
Al principio eran simplemente una ampliación de las viviendas, como sótanos que estaban conectados entre sí. Pero con el tiempo, aquello se convirtió en un espacio multiusos: sirvieron como silos para almacenar el grano, como osario vinculado a la Iglesia del Salvador y, lo más importante y lo que más se nota al visitarlas, como bodegas de vino. De hecho, dentro vas a ver unas tinajas medievales que son una pasada y que demuestran que la tradición del vino en Requena viene de muy atrás. En total son unas 22 cuevas conectadas con unos 1.200 metros cuadrados de recorrido. Una ciudad invisible bajo tus pies.
Lo que vas a ver en la visita a las Cuevas de la Villa
La visita está muy bien organizada. Te dan una audioguía y en unos 30 o 40 minutos te haces todo el recorrido. Es el tiempo perfecto para enterarte de todo sin que se haga pesado. Esto es lo que te vas a encontrar y que nos parece lo más importante del recorrido:
El laberinto subterráneo: Un entramado de pasillos y salas conectadas que te ayudan a entender perfectamente cómo era la vida bajo tierra hace siglos.
1. Mundo subterráneo Es un laberinto real de 22 cuevas conectadas bajo el casco antiguo. Pasear por esos pasillos de roca caliza te hace entender lo increíble que fue excavar todo eso en época musulmana.
2. Silos Verás los espacios con forma de ánfora donde guardaban el grano. Estaban diseñados para que el trigo y los alimentos se conservaran perfectos gracias a la temperatura constante de 15 grados.
3. Bodega Para nosotros es lo más espectacular. Hay tinajas medievales gigantes y se ven perfectamente los trullos donde se pisaba la uva. Aquí es donde nació la fama del vino de Requena.
4. Pozo Tienen un sistema de agua que servía para abastecer a las casas que estaban justo arriba. Es una pasada ver cómo tenían todo comunicado.
5. Pósito Es la zona destinada al almacenamiento municipal de cereal. Un lugar clave para la economía del pueblo en aquellos tiempos.
6. Osario Una de las partes más curiosas y con más historia, ya que está conectada directamente con la Iglesia del Salvador.
Además, un detalle que se agradece muchísimo es que dentro hay una temperatura constante de unos 15 o 16 grados. Da igual que fuera haga un sol de justicia o un frío que pele, allí abajo se está de lujo.


Horarios, precios y consejos para tu escapada
Si te animas a ir, ten en cuenta que los horarios pueden cambiar según la temporada. Por lo general, los lunes está cerrado (a menos que sea festivo). De martes a domingo abren por las mañanas de 10:30 a 13:30. Por las tardes, en invierno abren de 16:00 a 18:30 y en verano alargan un poco más, de 17:00 a 19:30.
El precio es de risa para lo que ofrecen: la entrada general son 4 euros, la reducida 3 euros y los menores entran gratis. Por ese precio, la mezcla de historia, vino y arquitectura subterránea merece muchísimo la pena. Es una visita corta pero muy intensa, ideal para combinar con un paseo por el casco antiguo.
Paseando por Requena descubrimos Villa Valeria, que es una casa con cueva privada. Os adjunto enlace. ¡Ya tenemos candidato para la próxima escapada!
Comer en Requena sin comer carne: nuestra experiencia
Después de la caminata subterránea, tocaba buscar dónde comer. Mucha gente piensa que en Requena solo se come embutido, pero como nosotros no comemos carne, siempre buscamos alternativas. Y la verdad es que, como en casi todos los restaurantes, siempre hay opciones si sabes buscar.
Acabamos en La Española Bar-Cafetería, que resulta ser un restaurante colombiano, atendido por Lorena y fue un acierto total. Comimos un plato muy completo compuesto de tilapia con patacón, arroz y ensalada. La comida estaba riquísima y, sobre todo, era muy abundante, que después de toda la mañana de turismo se agradece. Es la prueba de que se puede disfrutar de la gastronomía local o internacional en estos pueblos sin necesidad de pasar por la carne.
Ya por la tarde nos regresamos a Valencia, porque teníamos que aprovechar para hacer unas compras antes de terminar el día. En resumen, Requena es un viaje recomendable al cien por cien. Ya sea para una excursión de medio día o para quedarte más tiempo haciendo enoturismo, es un plan que nunca falla. ¡Si no habéis bajado a las cuevas, ya estáis tardando!

© 2026 Ana Belén Espejo. Todas las imágenes están protegidas por derechos de autor. No se permite su reproducción sin consentimiento.



























