
Pasamos dos días en Benidorm, el 26 y el 27 de agosto, en una escapada de relax con mi marido. Nos alojamos en el Hotel Cuco, con buffet y dos piscinas, una de ellas en ático. Vimos el Balcón del Mediterráneo y el monumento a la Virgen del Sufragio, salimos de noche con amigos y volvimos a comprobar lo barato que es Benidorm.
Día 1: llegada, buffet y piscina en el Hotel Cuco
El día amaneció soleado y estupendo, de esos que te empujan a coger el coche sin pensarlo mucho. Llegamos a Benidorm sobre mediodía, subimos las maletas a la habitación y bajamos directos a comer, que ya tocaba.
El año pasado nos alojamos en el Hotel Olympus y esta vez quisimos probar otro: el Hotel Cuco, un tres estrellas de la zona de Poniente. Se reconoce a la primera porque tiene un loro verde gigante en la fachada y el nombre en letras verticales. De esos hoteles a los que llegas y ya te ríes antes de entrar.
Dentro hay un detalle que me encantó: un rincón con un neón rosa que dice Cuco, my perfect nest, con flamencos y flores. Es imposible pasar por delante y no hacerse la foto. Yo, evidentemente, me la hice.



Cómo es el buffet del Hotel Cuco
La comida es tipo buffet y hay muchísimo surtido: pescado, carne, ensaladas, arroz, guisos, bebida y postre. No es alta cocina ni pretende serlo. Es de esas comidas en las que cada uno coge lo que le apetece, repite si quiere y sale contento.
Y ojo al desayuno, porque en Benidorm esto es marca de la casa: además de lo típico, hay desayuno inglés completo, con alubias, huevos, salchichas y tostadas. Mi marido no lo dudó ni un segundo.


CÓMO ES LA HABITACIÓN DEL HOTEL CUCO
Entras por un pasillo con un armario grande a un lado y la tele en la pared, y al fondo se abre la habitación. Es amplia y luminosa, con suelo de madera clara y una puerta que da a la terraza, así que entra bastante luz.
Las dos camas van juntas, con un cabecero azul oscuro que le da un aire moderno, mesitas con lámparas redondas y un pequeño escritorio con hervidor para el café o el té. Nada recargado, pero cómodo y bien pensado.
El baño es otro acierto: ducha de obra con mampara de cristal, amplia y sin bañera de por medio, con dispensadores de gel y champú puestos. Después de la piscina se agradece muchísimo.

Dos piscinas, y una de ellas en Ático
Después de comer nos cambiamos y nos fuimos directos al agua. El hotel tiene piscina abajo y otra piscina arriba, en el ático, con vistas a los rascacielos de Benidorm. La de arriba tiene toldos de vela y tumbonas alrededor, y la de abajo está más resguardada, con césped y camas balinesas con cortinas.
Para ser agosto, la verdad es que estaba bastante bien. No había demasiada gente, cogimos dos hamacas sin pelearnos con nadie y encima hay bar junto a la piscina, así que no tienes que subir a la habitación cada vez que te apetece beber algo. Estuvimos en plan relax toda la tarde. Que al final es justo a lo que íbamos.




















¿Te alojarías aquí?
Los precios cambian mucho según las fechas, así que lo mejor es mirarlo directamente para tus días.
Paseo por la avenida y las tiendas del paseo marítimo
Antes de cenar bajamos por la avenida hasta el paseo marítimo para ver las tiendecitas, que es un plan que me encanta. Nada de compras serias: mirar escaparates, entrar en las de recuerdos, pararte a ver cualquier tontería y seguir andando con el ruido del paseo de fondo.
Volvimos al hotel a cenar, otra vez buffet: pescado, carne, ensaladas, arrocito. Está bien y cumple. Cenamos pronto porque habíamos quedado.
La noche de Benidorm: reencuentro en el pub Chaplins
Habíamos quedado con nuestros amigos Pamela y Jesús en el pub donde trabajan, el Chaplins de Benidorm, así que después de cenar nos fuimos andando. Está a un kilómetro del hotel, en la zona más guiri: la de los pubs ingleses, los futbolines, los vasos de plástico y la música saliendo por todas las puertas.
Estuvo divertido. Hacía un año que no nos veíamos y se nos fue la noche sin darnos cuenta: sobre las tres nos fuimos a dormir.
Esa es una de las cosas que tiene Benidorm y que no siempre se cuenta: puedes pasar la tarde tumbada en una hamaca sin oír a nadie y, tres horas después, estar en medio del jaleo. Y volver andando al hotel.



Día 2: el Balcón del Mediterráneo y la Virgen del Sufragio
A la mañana siguiente desayunamos tranquilos en el hotel y salimos callejeando desde el hotel hasta el Balcón del Mediterráneo, sin prisa y sin mapa, que es como mejor se ve Benidorm. Por el camino, dos paradas.
El monumento a la Virgen del Sufragio
De camino pasamos por el monumento a la Virgen del Sufragio, al final del paseo del parque de Elche. Es una escultura de piedra clara con una barca negra encima, adornada con flores, y tiene su motivo.
La Virgen del Sufragio es la patrona de Benidorm, junto a San Jaime. Según la tradición, el 16 de marzo de 1740 apareció frente a la costa una barca a la deriva, sin tripulación, que tres pescadores de Benidorm remolcaron hasta la orilla. Dentro estaba la imagen. Se decidió quemar la embarcación por miedo al contagio de la peste, y la talla salió intacta del fuego.
Es una parada de cinco minutos, pero le cambia el sentido al paseo: Benidorm no empezó con los rascacielos, y esto lo recuerda.


Qué es el Balcón del Mediterráneo de Benidorm
El Balcón del Mediterráneo es el mirador más conocido de Benidorm y el sitio del que sale la foto que todo el mundo tiene de la ciudad. Es una plaza elevada sobre el mar, con suelo ajedrezado en blanco y negro y una balaustrada blanca muy reconocible, levantada sobre el promontorio donde estuvo el antiguo castillo de Benidorm.
Está justo en el punto que separa la playa de Levante de la playa de Poniente, así que desde arriba ves las dos de golpe, con la línea de rascacielos detrás y el agua de un turquesa que parece de folleto. Se baja por unas escaleras laterales hasta unos miradores más pequeños pegados a la roca, y desde ahí las fotos salen todavía mejor.
La entrada es libre y se llega andando desde el casco antiguo. Si vas, ve temprano o a última hora de la tarde: al mediodía se llena y hacer una foto sin gente delante es misión imposible.




Cuánto cuesta comer y tomar algo en Benidorm
Aquí va lo que más nos sorprende cada vez que volvemos: los precios.
Entre el merchandising, la comida y las tapas, Benidorm tiene unos precios muy competitivos, bastante más de lo que esperas en un sitio tan turístico. Nosotros nos encontramos caña y tapa por 2 euros. Y no en un solo sitio.
Vas con la idea de que un destino de playa en agosto te va a crujir y sales con la sensación contraria. Para una escapada de dos días, la diferencia se nota mucho en el bolsillo.
Por qué volvemos siempre a Benidorm
Desde que descubrimos Benidorm no hemos dejado de volver, y creo que es porque lo tiene casi todo a la vez:
- Puedes descansar. Hamaca, piscina, buffet y no pensar en nada.
- Puedes salir de fiesta. Sin coger el coche y a un paseo de donde duermes.
- Tiene una ciudad que impresiona. Esos rascacielos no los ves en ningún otro sitio de la costa.
- Tiene historia. El casco antiguo, el mirador, la patrona y su barca.
- Y es barato. Que en agosto, no es poco.
No hay que elegir entre descansar y salir, ni entre playa y ciudad. Por eso repetimos, y por eso ya estamos pensando en la próxima.


Preguntas frecuentes sobre una escapada a Benidorm
¿Merece la pena ir a Benidorm solo dos días?
Sí. En dos días da tiempo a disfrutar del hotel y la piscina, pasear por el paseo marítimo, ver el Balcón del Mediterráneo y el casco antiguo y salir una noche. Benidorm es una ciudad compacta y casi todo se hace andando.
¿Qué es el Balcón del Mediterráneo?
Es el mirador principal de Benidorm: una plaza con suelo ajedrezado y balaustrada blanca situada sobre el promontorio del antiguo castillo, entre la playa de Levante y la de Poniente. La entrada es libre y ofrece la vista más conocida de la ciudad.
¿Cómo es el Hotel Cuco de Benidorm?
Es un hotel de tres estrellas en la zona de la playa de Poniente, con piscina exterior, piscina en la azotea, camas balinesas y bar junto a la piscina. Ofrece régimen de buffet con pescado, carne, ensaladas, arroz y desayuno inglés completo.
¿Es caro Benidorm en agosto?
No tanto como cabría esperar. Los precios de comida, tapas y merchandising son muy competitivos: se pueden encontrar cañas con tapa por unos 2 euros. El gasto fuerte suele estar en el alojamiento, no en el día a día.
¿Está muy llena la piscina de los hoteles en agosto?
Depende del hotel y de la hora. En nuestra estancia de finales de agosto encontramos la piscina del Hotel Cuco con poca gente por la tarde y conseguimos hamacas sin problema.
¿Cuánto cuesta dormir en Benidorm en agosto?
Depende mucho de las fechas y del régimen contratado. En temporada alta, un hotel de tres estrellas en pensión completa se mueve en una horquilla amplia, así que conviene consultar el precio para tus días concretos antes de reservar.
¿Quién es la Virgen del Sufragio de Benidorm?
Es la patrona de Benidorm junto a San Jaime. Según la tradición, su imagen apareció el 16 de marzo de 1740 en una barca a la deriva que tres pescadores remolcaron hasta la costa. Un monumento al final del paseo del parque de Elche recuerda el hallazgo.
¿Dónde salir de noche en Benidorm?
La zona de pubs ingleses concentra la mayor parte del ambiente nocturno. Nosotros estuvimos en el pub Chaplins, a un kilómetro de nuestro hotel, y se llega andando desde casi cualquier punto de la zona de playa.
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