Nuestro aniversario de bodas: 17 años y una escapada sorpresa a Cuenca
El pasado 30 de junio celebramos nuestro aniversario de bodas, 17 años ya. 17 añitos desde que dimos el Sí quiero en la Basilica de la Virgen de los Desamparados en Valencia. Y como nos encanta celebrarlo todo, mi marido me sorprendió con un plan que no olvidaré jamás: escapada romántica a Cuenca.
Dónde dormir en Cuenca: la Hospedería del Seminario de San Julián
Dormimos en la Hospedería del Seminario Conciliar de San Julián, un edificio del siglo XVIII en pleno casco antiguo. Silencio, historia y unas vistas increíbles al río Júcar. La atmósfera era tan auténtica, casi monástica, que nos permitió desconectar del ruido, reconectar entre nosotros y vivir Cuenca desde su corazón más íntimo y sereno. Más abajo os dejo el enlace del hotel, que os lo recomiendo 100%.
Cómo llegamos y dónde aparcamos
Fuimos en coche y dejamos el coche en el parking del hotel, que se paga aparte de la habitación. En la ciudad alta las calles son estrechas, así que es lo más cómodo si vas a dormir en pleno casco antiguo.
El desayuno del hotel
Desayunamos en el propio hotel antes de salir a pasear, con dulces y hasta churros. Desayunar allí, sin tener que buscar nada, es parte del plan: te levantas y ya estás en el casco antiguo.
Dónde tomar algo y cenar en Cuenca
Vermut en Pícaro Tapas & Copas
Entre callejuelas llegamos a una placita encantadora donde está Pícaro Tapas & Copas. Nos pedimos un vermut premium y conocimos a Ana, la camarera más simpática y atenta, con una energía buenísima.
Cena en Kadon, en la calle de los Tintes
Después, para cenar, nos fuimos a Kadon, en la calle de los Tintes: cocina fusión sorprendente, decoración cuidada y un ambiente vibrante que no esperábamos en una ciudad tan histórica.
Qué pedimos
Cenamos picoteando: unos fish and chips, croquetas y un tartar con aguacate. Lo acompañamos con un Zagal de Finca Antigua, un tinto ecológico de Los Hinojosos, en la propia provincia de Cuenca, así que el vino también era de casa.
Qué ver en Cuenca en pareja
Cuenca se ve muy bien a pie y en un día. Estos son los tres sitios que no nos perdimos, todos en el casco antiguo y a un paseo unos de otros.
Las Casas Colgadas
Son la imagen de Cuenca: casas con balcones de madera asomadas al vacío sobre la hoz del Huécar. Verlas por fuera no cuesta nada. Dentro está el Museo de Arte Abstracto Español, de la Fundación Juan March, y la entrada es gratuita.
El Puente de San Pablo
Es un puente de hierro de unos 60 metros sobre la hoz del Huécar que une el casco antiguo con el antiguo convento de San Pablo, hoy Parador. Desde la mitad del puente se ven las Casas Colgadas de frente, que es la foto que todo el mundo se lleva de Cuenca.
La Torre Mangana
La Torre Mangana es el reloj de la ciudad y preside una plaza con vistas abiertas sobre la hoz. Ahí nos hicimos las fotos de las escaleras de piedra, con media Cuenca a nuestros pies.
¿Merece la pena dormir en Cuenca?
Aunque ya habíamos visitado la ciudad varias veces, era la primera vez que nos quedábamos a dormir, y la experiencia fue completamente diferente. Cuenca tiene ese aire medieval que te atrapa: sus casas colgadas, el Puente de San Pablo, la Torre Mangana… Pasear por el casco antiguo fue pura magia y serenidad.
En resumen, descubrimos una Cuenca diferente, auténtica y con muy buenas vibras, que nos dejó con ganas de repetir.
Preguntas frecuentes sobre una escapada romántica a Cuenca
¿Merece la pena dormir en Cuenca o basta con ir de día?
Nosotros habíamos ido varias veces de día y la primera vez que nos quedamos a dormir la experiencia fue completamente distinta. Por la noche y a primera hora el casco antiguo se queda en silencio y te lo encuentras casi para ti.
¿Dónde dormir en el casco antiguo de Cuenca?
Nosotros dormimos en la Hospedería del Seminario Conciliar de San Julián, en la plaza de la Merced, un edificio del siglo XVIII en plena ciudad alta, con vistas a la hoz del Júcar y desayuno en el propio hotel.
¿Dónde se aparca en el casco antiguo de Cuenca?
Nosotros aparcamos en el parking del hotel, pagando aparte de la habitación. Es lo más cómodo, porque las calles de la ciudad alta son estrechas.
¿Qué ver en Cuenca en pareja en un día?
Las Casas Colgadas, el Puente de San Pablo y la Torre Mangana, además del paseo por las callejuelas del casco antiguo. Los tres están cerca y se hacen a pie en una mañana.
¿Cuánto cuesta ver las Casas Colgadas?
Verlas por fuera, desde el Puente de San Pablo, no cuesta nada. Dentro está el Museo de Arte Abstracto Español, de la Fundación Juan March, y la entrada es gratuita.
¿Dónde tomar algo y cenar en Cuenca?
Nosotros tomamos un vermut premium en Pícaro Tapas & Copas, en una placita del casco antiguo, y cenamos en Kadon, en la calle de los Tintes: fish and chips, croquetas y un tartar con aguacate, con un tinto Zagal de Finca Antigua, de la propia provincia de Cuenca.
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